
Estimados,
Estos días hemos tomado decisiones difíciles en la Fundación: decidimos sacar del comedor una familia que claramente pasará dificultades al no hacer parte del programa y como resultado de esta decisión algunos probablemente dirán que tomamos decisiones con la mente y no con el corazón. Otros dirán que los niños no tienen la culpa de lo que hagan los Padres, y que ellos no deberían pasar hambre por las equivocaciones de las personas que los trajeron al mundo.
Pero bueno, nuestra posición es que el servicio más elevado es el de acelerar a las personas en consciencia de forma que se autotrasciendan y no la de solamente darles una comida que los alimente. Por esa razón cada decisión que tomamos lo hacemos dentro de este contexto. Además, la condición que los Maestros han puesto para que su patrocinio se mantenga es que nuestro modelo NO PUEDE SER ASISTENCIALISMO DISFRAZADO DE ESPIRITUALIDAD.
Pero bueno, en un futuro tocaremos en más detalle este tema, porque incluso Saint Germain dió hoy un dictado a través de nuestro mensajero y decidió exponer el punto de vista de los Maestros acerca de este asunto en particular.
Por eso hoy quiero traerles a ustedes un modelo que ha sido nuestra inspiración desde el principio acerca de un tipo de servicio que trasciende el asistencialismo. Me refiero a Jacqueline Moreno, quien dirige una fundación que trabaja en las zonas más deprimidas de Bogotá.
¿Cuál es el principio básico del trabajo que lleva a cabo?:
"Son ya 9 años de estar en esta zona de la ciudad y no se le ha regalado nunca nada a nadie, la gente a aprendido que se debe ganar el pan de cada día y lo debe pagar", cuenta ‘Jackie’, como la llaman".
Para los que quieran ver la esencia del trabajo de Jackquie y su estrategia del "trueque social", pueden ver aquí un artículo sobre la obra que lleva a cabo.
Dice el periódico El Espectador sobre este trabajo:
El "Trueque social" es ciudad Bolívar es más que un simple invento. Con su metodología esta mujer logró mejorar la calidad de vida de miles de familias en Ciudad Bolívar, creando un banco donde todas las personas colaboran y todas ganan.
"No se necesita plata sino sueños, en el barrio todos intercambiamos servicios, por ejemplo una madre se ofrece a cuidar a los hijos de quienes están trabajando y a la vez, cuida los suyos. Mientras tanto, otra madre está atendiendo en el comedor comunitario, en la biblioteca, en sala de sistemas o cuidando los niños en los parques", dice la ganadora.
Este proyecto ha consolidado una comunidad para todos, donde los niños y jóvenes se han alejado de la violencia, la drogadicción, la mendicidad y la prostitución.
Una nariz de payaso ha sido el símbolo de Jacqueline, gracias a su carisma y a sus soñadores proyectos, su barrio, antes denominado "Gotas de sangre", ahora se llama "Bella flor".
Y es que la nueva mujer Cafam logró que los basureros se convirtieron en lugares productivos, que la misma población construyera un pueblo con todas las condiciones necesarias para vivir felices y tranquilos.
"Continuaré con mi mochila llena de sueños, sueños simples", dijo al recibir el premio Cafam a la Mujer 2008 que le fue otorgado de manos de la primera dama de la nación, Lina Moreno.
Imposible no reflexionar excelente este modelo para inspirarse, aqui queda claro algo que Madre
ResponderEliminarTeresa dijo acerca de que (no siempre se necesita
dinero para echar andar un proyecto,) basta con
tener las ganas de hacerlo, Creatividad y Sentido
Común,no digo que el modelo en su totalidad opere
para Fundación Caridad, pero quiza en algunas
areas sea operativo hacer algo similar sobre todo en lo que toca a las familias de los niños.
es una grata sorpresa el artículo.
Un abrazo a todos.
Es un sueño ver como dios nos iluminara para adelantar proyectos de desarrollo, en el campo donde podamos sembrar comida sana, y desde alli podamos apoyar proyectos de vida, con la direccion de los maestros hacendidos
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