
Estimados,
Quiero escribirles sobre un tema fundamental en esta obra que estamos haciendo a través de la Fundación Caridad. Realmente es de mi mayor interés que todos los miembros de la Orden tengan muy claro el enfoque que les voy a explicar a continuación de forma que podamos explicárselo a otros y también para que nos ayuden a enriquecerlo y mejorarlo en la medida que sea posible.
Me refiero al indicador que nos permite determinar si los niños están teniendo algún tipo de cambio positivo a nivel de comportamiento, como parte del desarrollo que están teniendo en la fundación.
Hace algún tiempo empezamos a caer en cuenta de la necesidad de tener un indicador que nos permitiera medir los resultados que íbamos logrando con los niños. Esto no solamente para nosotros mismos, sino también para mostrar resultados a nuestros donantes. Adicionalmente, la Maestra Kristine nos habló de este mismo tema el 31 de Diciembre de 2008 en un dictado. Ella dijo:
“Nosotros tenemos toda la abundancia del cielo disponible para ustedes, pero tienen que ganársela demostrando que tienen un programa con resultados medibles interna y externamente. Un programa que demuestre que realmente las personas están creciendo y se están convirtiendo en el MÁS de Dios en la Tierra en el aquí y en el ahora”. (Amada Kristine -Servir es fluir con el Rio de la Vida - Dic 31 de 2008).
He ahí la importancia del tema, y nuestro afán por buscar un indicador adecuado a nuestra filosofía y nuestros objetivos.
La verdad es que al principio de este trabajo nos sentíamos muy limitados e incluso impotentes frente al comportamiento negativo de algunos de los niños. Por otro lado cuanto intentábamos hacer el diagnóstico de alguno de ellos no teníamos historia y por lo tanto carecíamos de puntos de referencia objetivos que nos ayudaran con dicha evaluación. A menudo nos reuníamos y tocábamos casos individuales en cuanto a mejora de comportamiento de algunos de ellos, pero encontrábamos que muchos de los niños no mostraban ninguna mejora en su comportamiento, y otros incluso empeoraban.
En ese entonces empezamos a pensar en diseñar métodos o sistemas que nos permitieran evaluar el desarrollo de los niños en sus comportamientos y actitudes, pero principalmente habíamos pensado en poner a funcionar el sistema a través del uso de castigos.
Afortunadamente y gracias a Dios, en ese momento recibimos un regalo de la Madre Teresa. Ella nos había dicho en un dictado que nos iba a mandar un ángel para que nos ayudara y efectivamente fue así. Por esos días llego a la Fundación una religiosa que compartió con nosotros un indicador de comportamiento que había desarrollado a través de los años en su propio trajinar montando y dirigiendo hogares para niños en Antioquia y Tolima. El indicador opera de la siguiente manera:1. Se definen las variables de comportamiento sobre las cuales se va a hacer seguimiento (disciplina, buen vocabulario, colaboración, etc).2. Cada una de esas variables se asocia a un valor y a su vez cada valor se asocia a unas afirmaciones de conducta. Estas afirmaciones de conducta son como indicadores en el camino. Expresan nuestros principios y valores y nos señalan la dirección. Nos muestran ejemplos de vida positivos que facilitan el cambio en nuestra forma de actuar.3. Se establece una escala para medir el desempeño de los niños frente a esas variables en todas las dimensiones de su vida diaria (familia, colegio, fundación, etc). Dicha escala se trabajaba a través de colores y estos se asociaban a un puntaje numérico. Por ejemplo: un niño con un comportamiento excelente saca 200 puntos que quiere decir que sacó el color blanco. Un comportamiento sobresaliente saca 180 puntos y el color es amarillo. Un comportamiento promedio es azul, uno menos que aceptable es verde y un comportamiento realmente negativo es rojo.4. Se establecen unos objetivos de puntaje trimestral, con incentivos aspiracionales que motiven a los niños a buscar esa meta (paseos, ropa, jugetes, etc)5. Semanalmente se evalúa a cada niño a fin de establecer el puntaje alcanzó esa semana. En el proceso de evaluación se comienza con una autoevaluación del niño, y luego sigue con una evaluación que hacen de él el director del hogar infantil y los demás niños. En otras palabras, esta es una evaluación de 360 grados.6. Semanalmente se dan incentivos sencillos a los niños, lo cual les ayuda a permanecer enfocados en la meta. Quiero decirles con gran alegría que desde que implementamos el indicador en los primeros días de Enero, hemos visto resultados excelentes en los niños, con mejoras significativas en cada una de las variables que medimos.
Indudablemente esto nos ha permitido generar dentro de los niños una cultura que promueve el mejoramiento continuo, que les enseña que el comportamiento adecuado trae las recompensas correspondientes y además que independientemente de que comentan errores o no logren acceder a los incentivos, los miembros de la fundación siempre tienen amor incondicional para con ellos.
Como anécdota quiero contarles que esta metodología nació de un sueño que tuvo esta religiosa. Ella estaba enfrentando un problema similar al nuestro en uno de los hogares que ella había fundado y no encontraba una solución para moderar y enfocar adecuadamente el comportamiento de los niños. Había probado el método del castigo pero este no había funcionado y además encontraba este enfoque contraproducente, ya que generaba resentimiento en los niños. Por lo tanto le pidió a Dios que le mostrara que debía hacer y en un sueño le vino la revelación que luego se tradujo en este programa de incentivos.
A continuación les explico cuáles son las variables que medimos (valores) y las afirmaciones de conducta que asociamos a cada una de estas variables:
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Afirmaciones de conducta de este valor
Yo me amo y me creo capaz de salir adelante
A pesar de que algunas personas no me dan amor, sé que soy digno y que merezco ser feliz porque Dios me ama como soy
Cuido mi cuerpo y no dejo que nadie toque o mire mis partes íntimas
Me baño diariamente y uso ropa limpia
Cuido mi salud lavándome siempre las manos antes de comer
Cuido mis dientes diariamente cepillándome después de cada comida
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Afirmaciones de conducta de este valor
Respeto a las demás personas dentro y fuera de la Fundación.
Amo y respeto a los animales, porque reconozco que ellos son criaturas que sienten.
Obedezco las observaciones que me hacen los mayores, siempre y cuando estas son hechas para mi bienestar y el de los demás.
Respeto mi cuerpo y no dejo que otras personas toquen mis partes intimas, ya sea ofreciéndome regalos, dinero o incluso a través de amenazas.
Respeto el cuerpo de los demás y evito tocar sus partes íntimas. Tampoco les hago propuestas indecentes.
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- Valor 3: Rendimiento académico
Afirmaciones de conducta de este valor
Asisto diariamente a la Escuela
Hago mis tareas diariamente
Me esmero por tener el mejor desempeño posible
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- Valor 4: Comportamiento General
Afirmaciones de conducta de este valor
Obedezco a mis padres y cumplo mis responsabilidades en la casa.
Respeto y obedezco a mis profesores y profesoras
Escojo mis amistades y trato de evitar las malas compañías.
Evito mantener en la calle y cuando tenga que salir procuro que sea para algo constructivo
Evito recibir dinero o regalos a cambio de que otras personas toquen mi cuerpo
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Afirmaciones de conducta de este valor
Soy puntual en todas las actividades de la Fundación y la escuela
Colaboro alegremente en las labores de la Fundación.
Asisto y colaboro a las clases de la Fundación y la Escuela.
Ayudo a mantener la limpieza y el orden en todo.
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- Valor 6: Buen vocabulario
Afirmaciones de conducta de este valor
Evito usar groserías en mis conversaciones con otras personas.
Utilizo siempre las palabras claves “buenos días”, “por favor” y “muchas gracias”,
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Cuáles son las ventajas de tener este indicador y evaluarlo semanalmente?
- Su medición no resulta compleja
- Los niños relacionan fácilmente un cambio en el comportamiento con un mejora en el indicador.
- Realizable a un costo mínimo.
- Oportuna en la información y perfectamente accionable.
- Personalizado (y personalizable) a los resultados específicos en la comunidad donde se desarrolla el proyecto.
- Cualitativo en esencia pero con posibilidad de asociarlo a elementos cuantitativos.
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Cómo ven, este indicador fue para nosotros el primer paso para superar el enfoque asistencialista que teníamos al comenzar este trabajo. De verdad que lo sentimos como un regalo del cielo y desde que comenzamos a implementarlo no ha pasado una sola semana en la que dejemos de evaluarlo en todos los niños.
Le voy a pedir a Walter que nos cuente un poco mejor su experiencia directa con el indicador para que todos podamos entender la capacidad que tiene esta metodología para transformar muchos de los comportamientos indeseados y para fomentar los principios y valores que queremos ver en los niños.
Sin embargo, debo decir que este ha sido un paso significativo pero no es el paso más importante. Es nuestra prioridad agregarle el elemento espiritual a la Fundación, ya que esto es lo que va a permitirle a los niños ser conscientes de su origen divino. Esto lo haremos a través de los cuentos, canciones y juegos que vamos a ir desarrollando.
Pero por lo pronto debemos celebrar con entusiasmo las victorias que vamos logrando. Y todo esto que hoy les he contado es una de esas victorias que nos regala el cielo.